Category Archive Arquitetura

Censura, insultos y fake news

Existen tres realidades.

La que nos cuentan, la que vemos y la que es.

La que nos cuentan obedece a sus intereses.

La que vemos obedece a los nuestros.

Y la que es, no la conoce nadie, es mejor ni pensarla, porque mezcla la segunda y dispara contra la primera.

Delante de este panorama triplemente complejo existe un fenómeno muy antiguo, actualizado, como la prostitución, que es la censura, y se trata, entre otras cosas, de señalar con el dedo al que le parece que lo que nos cuentan solo obedece a los intereses de quienes lo cuentan.

Normalmente lo que nos cuentan viene gritando, es moda y va la vida sobreactuada.

El dedo son insultos históricos, episodios poco lúcidos llenos de muertos.

Cuando a uno le llenan de muertos por defender sus intereses contra los de los demás, sin mostrar mucha más ambición que la de sobrevivir un día sí y otro también, viene la fake news, que es la Santa Inquisición de los libros.

Dime cómo me insultas y te diré quién eres.

Aínsa, pueblo bonito

Aínsa é um vilarejo no coração dos Pirineos beirando o Parque de Ordesa, e está totalmente construído em pedra, chama a atenção sua cor preta e o calculado das suas ruas. 

São duas vias que desembocam na praça principal, provavelmente uma das fotografias mais famosas desse enxame de cidadezinhas minúsculas e encantadoras que semeiam a Espanha. 

 Uno de los pueblos mais bonitos de España, avisa um cartaz assim que você chega em Aínsa. 

No horizonte, no alto ou como você quiser, os Pirineos aparecem imponentes avisando que os invernos rigorosos confluem neste vilarejo para proporcionar tardes de comida quente, aconchego, paz, natureza, intimismo e beleza pura. 

 Na fotografia pode-se observar como as pessoas almoçam tranquilamente na rua, processo que invade a nossa Sala de Convívio e parece que o grupo se integra conosco unido por uma mão que misteriosamente aparece no canto superior direito que pendura a letra A, a palavra, a nossa vida. 

Cuando los pueblecitos de España encienden su luz…

Los pueblos de España pueden encenderse la luz al final del día para que las paredes de sus casas adquieran la tonalidad tierra o piedra que los caracteriza, sus luminarias amarillas alumbran el cobijo y nos recuerdan que en la calle hace frío pero no se está mal, quizá el frescor voluptuoso de febrero, que da los más bellos, límpidos y suculentos días del año engañan un poco, lo más perfecto está en el silencio y las humeantes casas de los pueblecitos de España en febrero cuando encienden sus luces para recuperar el placer del silencio y la dicotomía de la casa y su calle, el frío y el calor, el cobijo y la intemperie, la familia y los perros vagando mientras ladran sin parar.

El MAM, la naturaleza y su deporte…

El MAM es un museo rodeado por naturaleza y personas haciendo deporte, o un conglomerado humano multicolor  que transcurre a través de sus corredores y vanos chapados practicando una obra de arte, también podría pensarse que consiste en una vaguada de exposiciones rodeadas de una bella ecología…  está claro que el MAM es un museo atípico o pone en duda que lo sea típico.

La transversalidad de la naturaleza de las cosas es una virtud brasileña, la magia para toquitearlas y generar conceptos únicos de una manera liviana, sin aspavientos pertenece al surto tropical de por aquí, no tengo ni idea de cuál es el motivo, solo puedo asegurar que esta mañana de sábado lluvioso me sentí bien entre los tres.

São Paulo, qué bonita estás fea

La estética de lo feo acaba de instalarse en São Paulo, calles, fachadas y restaurantes rezumando mal gusto.  Calculado.  Cuando lo inacabado sugiere bonito y el grafiti junto a una figura clásica de Einstein no rebota las críticas, hay que pensar que tenemos un nuevo género visual saliendo del armario.

No hay más que pasarse por Pinheiros y descubrir restaurantes rutilantes de lo más groseros, todos ellos puntualmente configurados en el desaire, desorden cromático y aberración de sus materiales, cuanto más feo más morbo, un clásico.

Qué le mueve al paulistano a sentarse en el underground, la reversión de la formalidad atosigante que supone configurar su etiqueta a diario, esta puede ser una de las explicaciones.

Todo es bonito en lo zafio, la fealdad paulistana recupera nuestra autoestima.

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