Categoria Política Brasileña

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Bolsonaro, la puñalada y la dolencia de la democracia brasileña

La puñalada a Bolsonaro no supone una metáfora a la democracia, pues esta viene enferma desde que su desprestigio haya alcanzado ya niveles vergonzosos en Brasilia.

Cualquier ciudadano habría podido hacerlo con indeterminado candidato de diverso espectro político, por lo bajo, aquellos de signo contrario, no mostrarían su disgusto, aquí mora una terrible dolencia, enfadosa, es el estado de cosas actual.

Existe un agravante que explica la disposición brasileña a manipular al electorado obligándole a votar, si se supone un derecho resulta difícil entender cuál es su naturaleza al conminarle al voto, implica discursos más populistas porque la mayoría de la población lo exige, además Brasil arrastra una infraestructura ostensiblemente precaria y endémica, peligrosamente inestable porque alcanza el rango de estado de cosas admitidas, Brasil convive con su pena y la legitima, solo hay que ver la inauguración de las Olimpiadas con su loa a la favela.

El carácter patrimonialista del político brasileño exigiendo el himno nacional en los partidos de fútbol para llegar al pueblo lanzando un mensaje de patriotismo setentañero e inane y la extensa burocracia con el designio de manejar a la misma población, muestran un país que busca la imagen más que las soluciones concretas, envolviendo en estética los problemas, un entrabe  imposible de resolver si políticos y ciudadanos no deciden finalmente elaborar una estrategia para antes de todo quedarse desnudos uno enfrente del otro reconociendo la mentira que penetra el país, las apariencias, desconfianza e inanismo, una patria grande en himnos pero en la que nadie confía en el prójimo, una carrera hacia la apariencia con el correlato del esperpento, un chiste, como diría De Gaulle.

 

 

porSegundo Villanueva

Maracaná, en qué quedamos

El COI, muy preocupado con la seguridad en los estadios que acogen las distintas disciplinas deportivas de las Olimpiadas hizo público un comunicado por el que prohibía en ellos las manifetaciones políticas de cualquier calado.  Dilma tuvo que pasar lo suyo en el campeonato del mundo de 2014 y ahora Temer, lo mismo.  Inmediatamente la justicia de Rio de Janeiro, que para eso, es muy suya, acaba de manifestarse en sentido contrario, es decir, que continúen pitando a quien quieran, y así.

En este sentido, Brasil salió a la calle para echar a Dilma, y ahora que está en fuera de juego, el Maracaná da un paso adelante pitando estruendosamente a Temer.  En qué quedamos.

Segundo Villanueva, desde São Paulo

porSegundo Villanueva

Brasil

Cuando Brasil decide no ponerse de acuerdo y reñir es peor que España.  Siempre fue un país dividido, con muchos prejuicios geográficos internos.  Pero ideológicamente todavía no había dado el salto.  Hoy ya ha dado un paso adelante, y finalmente ya está partido en dos.  Mirándolo bien, es signo de madurez.  Mirándolo mal, de aburrimiento.

Sin embargo, antropológicamente, que es lo que nos interesa, ¿Cuándo Brasil dejará de tener empleadas domésticas y guardadores de coches en los aparcamientos?

Segundo Villanueva, desde São Paulo

porSegundo Villanueva

Inflación

Imagem de Amostra do You Tube

Nunca había vivido algo parecido.  Todos los días los precios de los productos están más caros.  Esto va a inducir a una retracción del consumo o a una búsqueda de alternativas.  Fue muy gracioso echarle la culpa a la cebolla hace unos meses del problema, antes más al tomate.  A veces Brasil selecciona una víctima muy gráfica para justificar un problema que es mucho más grave.  Los portugueses siempre estarán detrás de todos los males, al final de todo.

Pero que no se queje la red francesa Casino de que cada vez menos personas se pasan por el Pão de Açucar.

Es hora de ser inteligentes, de ver los precios mejores, de ahorrar y de hacer de las grandes cadenas de distribución, empresas con una mayor inteligencia distributiva, no solo aplastando a los distribuidores, sino generando un mayor consumo a través de ofertas, disminución de costos y ajuste de márgenes que hagan recuperar la confianza en el futuro del país.

Segundo Villanueva, desde São Paulo

porSegundo Villanueva

Dilma y el futuro de Brasil

Probablemente Dilma será el presidente, o la presidenta con menos recursos políticos para ser política, tanto con la sociedad, como con los medios de comunicación, como con los que en general no piensan como ella.  La vida está hecha de símbolos, y las fotografías y los gestos son más poderosos que las acciones en muchas ocasiones.

Pinta mal para Brasil, sin embargo, en breve, probablemente, una vez que la conciencia de la crisis, después de 6 meses, ya es evidente y reconocida, dentro y fuera, puede que la inflación empiece a estabilizarse y algunos índices económicos favorezcan al gobierno actual.   Lo cual repercutirá en una vuelta de apoyo social e internacional, pero que no se sabe si será suficiente para que traspase el umbral de la legislatura.

Mientras tanto, Brasil, continuará sufriendo.

Segundo Villanueva, desde São Paulo

porespanaaqui

Mejor dinero que alimentos…

Esta noticia que acabo de leer me parece reveladora.  En el Norte de Kenia, donde el clima y las condiciones son extremamente duras, se están desarrollado programas para ayudar a las familias con dificultades basadas en remuneración, y no en alimentos, que es la constante de casi todas las provisiones internacionales.  El resultado, revelador, están empezando a montar sus propios negocios y recuperar el terreno perdido debido a la situación tan desfavorable en la que viven…

Noticia

Un ejemplo para algunos políticos de Brasil…

Desde São Paulo, Segundo Villanueva…

porSegundo Villanueva

Bipolarización

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Ganó la bipolarización nacional. Los estados desarrollados “contra” los subdesarrollados. En Brasil, todo acaba acabando en fútbol.

En São Paulo, poca fue la alegría que surcó su noche: silencio roto por algunos gritos desmadrados, insultos de ventana a ventana.

Se vota por emoción, por miedo, por rabia, casi siempre por odio y hasta por un plato de alubias. La democracia no es inteligente.

Y en España, más chorizos imposible. Dan ganas de tirarse al monte.

Segundo Villanueva, São Paulo, 27 de octubre