Categoria Política Brasileña

porSegundo Villanueva

São Paulo, Nueva York y el sueño

¿Es São Paulo la Nueva York latinoamericana?

¿Lo que sustenta la ciudad es el afán de enriquecimiento, que muchas veces lleva a la extravagancia, como nunca vistas en ningún lugar del mundo, o el placer de poderlo tener todo sin tenerlo la mayoría de las veces?

Qué más cuenta, la posibilidad infinita de aparente crecimiento o el crecimiento en sí.

Si la ciudad posibilita estándares de mercado a la altura de cualquier otra de su género en cualquier parte del mundo, cuál es el magnetismo para un amplio sector cuyos principios, en principio no están inspirados por la acumulación.

Qué se puede hacer en São Paulo no queriendo ganar más dinero, ampliar las instalaciones de los comercios, vender el doble o incrementar renta.

¿Es São Paulo un sueño?

¿Existe hoy izquierda y derecha?

porSegundo Villanueva

La carne, sus tasas, el futuro de las churrascarias…

Hasta inicios del siglo XX no se comía mucha carne, Brasil, Uruguay y Argentina son países cuya cultura gastronómica está basada en la proteína, principalmente vacuno, pero no solo.

Es curioso señalar que en España la carne de vacuno es cara y un solomillo se consume en grandes ocasiones, por ejemplo, en Navidad, sin embargo otros como los embutidos son baratos en cuanto en Brasil valen más que muchas piezas rarísimas europeas.

A veces un kilo de mortadela es más caro que un entrecot y esa disparidad no solo ocurre entre países, existe internamente también.

De cualquier manera, la ventaja comparativa de los países es fundamental a la hora de tomar decisiones.

Existen rumores, la antesala de la noticia, de que algunos países, por ejemplo, Holanda, a mediados de la próxima década va a tasar la carne roja para disminuir su consumo y gravitar hacia alimentos de origen vegetal.

No se sabe muy bien dónde van a colocar esos cultivos, me pregunto yo, pero es un aviso para navegantes, seguramente el Cono Sur Latinoamericano, independientemente de si ha empezado a surgir la polémica del excesivo o no consumo de carne al margen de actitudes individuales como el movimiento vegano, va a sufrir transformaciones en los próximos años y probablemente las churrascarías tal y como las conocemos hoy, templos de exposición proteínica, no aparecerán de la misma forma.

porSegundo Villanueva

Brasil en 2019 y su momento

Acabo de eliminar lo que escribí en 2013, cuando se creó este manual de español para brasileños (este pequeño artículo corresponde a la actividad de expresión escrita de la unidad 4 del Vamos Inicial A1 de nuestro curso de español para brasileños), una recopilación de experiencias de un atónito extranjero llegando a la ciudad de São Paulo, había cosas que hoy ya no son, cómo cambia Brasil en tan poco tiempo.

Un ex presidente en la cárcel, la mitad de la población, más o menos, piensa que injustamente.   La mitad de la población, más o menos, justamente.  Y esta apreciación binaria es muy difícil de cambiar.   Lo más importante, saber lo bueno de su gestión si lo hay y lo malo si lo hay también, en el momento que uno tiene la rara capacidad de apreciar lo uno y lo otro se supone que ya dispone de la templanza para echarse un trago conversando.

En las redes sociales, el diálogo moderno, existe bastante falta de respeto.

Hay un presidente que las usa, pero es menos afín al discurso típico típico del XX, la mitad de la población piensa que no le gusta la política, la mitad de la población que la política hoy es diferente a como era antes, que de aquí en adelante serán los técnicos y no los políticos los que van a tener que rendir cuentas, quizá estamos ante el fin de una era, la del pactismo y comenzando una nueva consistente en políticas pragmáticas negociadas.

Esto está pasando ya en la gestión de las ciudades…

La población no ve televisión, principalmente los más jóvenes, los youtubers son los grandes apoyadores políticos, pero el insulto o la falta de respeto por parte de algunos es algo que lleva a comenzar a pensar en un código de conducta, el respeto online que ya empieza a aparecer por ahí.

Los extremismos tienen muchas caras, parece que opinar hoy no es un derecho y hay que pensar lo que los lobbys dicen que hay que pensar, se pone en duda de si es la mayoría el que piensa así, si uno se sale de la regla, moderada y pacíficamente… Son los -ismos del momento, aunque empiezan a ser contestados, de manera tímida todavía (estamos en 2019).

Brasil continúa rico, es lo que uno percibe, quitando algunas regiones desfavorecidas del nordeste, cultiva muy fácil, su climatología le proporciona la agricultura más expansiva y variada del mundo, que con tecnología puede convertirlo en el granero el mundo.

Hablaremos en otro momento sin embargo del gran problema estructural del país, que es la violencia, los medios de comunicación brasileños cada día con menos prestigio, probablemente los grandes periódicos y las televisiones durante muchos años han sido conniventes con los políticos del país y consecuentemente se les acusa de no haber conseguido ser más responsables, tampoco de atajar los escándalos.

También de la movilidad y su problemática…

porespanaaqui

Bolsonaro, la puñalada y la dolencia de la democracia brasileña

La puñalada a Bolsonaro no supone una metáfora a la democracia, pues esta viene enferma desde que su desprestigio haya alcanzado ya niveles vergonzosos en Brasilia.

Cualquier ciudadano habría podido hacerlo con indeterminado candidato de diverso espectro político, por lo bajo, aquellos de signo contrario, no mostrarían su disgusto, aquí mora una terrible dolencia, enfadosa, es el estado de cosas actual.

Existe un agravante que explica la disposición brasileña a manipular al electorado obligándole a votar, si se supone un derecho resulta difícil entender cuál es su naturaleza al conminarle al voto, implica discursos más populistas porque la mayoría de la población lo exige, además Brasil arrastra una infraestructura ostensiblemente precaria y endémica, peligrosamente inestable porque alcanza el rango de estado de cosas admitidas, Brasil convive con su pena y la legitima, solo hay que ver la inauguración de las Olimpiadas con su loa a la favela.

El carácter patrimonialista del político brasileño exigiendo el himno nacional en los partidos de fútbol para llegar al pueblo lanzando un mensaje de patriotismo setentañero e inane y la extensa burocracia con el designio de manejar a la misma población, muestran un país que busca la imagen más que las soluciones concretas, envolviendo en estética los problemas, un entrabe  imposible de resolver si políticos y ciudadanos no deciden finalmente elaborar una estrategia para antes de todo quedarse desnudos uno enfrente del otro reconociendo la mentira que penetra el país, las apariencias, desconfianza e inanismo, una patria grande en himnos pero en la que nadie confía en el prójimo, una carrera hacia la apariencia con el correlato del esperpento, un chiste, como diría De Gaulle.

 

 

porSegundo Villanueva

Maracaná, en qué quedamos

El COI, muy preocupado con la seguridad en los estadios que acogen las distintas disciplinas deportivas de las Olimpiadas hizo público un comunicado por el que prohibía en ellos las manifetaciones políticas de cualquier calado.  Dilma tuvo que pasar lo suyo en el campeonato del mundo de 2014 y ahora Temer, lo mismo.  Inmediatamente la justicia de Rio de Janeiro, que para eso, es muy suya, acaba de manifestarse en sentido contrario, es decir, que continúen pitando a quien quieran, y así.

En este sentido, Brasil salió a la calle para echar a Dilma, y ahora que está en fuera de juego, el Maracaná da un paso adelante pitando estruendosamente a Temer.  En qué quedamos.

Segundo Villanueva, desde São Paulo

porSegundo Villanueva

Brasil

Cuando Brasil decide no ponerse de acuerdo y reñir es peor que España.  Siempre fue un país dividido, con muchos prejuicios geográficos internos.  Pero ideológicamente todavía no había dado el salto.  Hoy ya ha dado un paso adelante, y finalmente ya está partido en dos.  Mirándolo bien, es signo de madurez.  Mirándolo mal, de aburrimiento.

Sin embargo, antropológicamente, que es lo que nos interesa, ¿Cuándo Brasil dejará de tener empleadas domésticas y guardadores de coches en los aparcamientos?

Segundo Villanueva, desde São Paulo

porSegundo Villanueva

Inflación

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Nunca había vivido algo parecido.  Todos los días los precios de los productos están más caros.  Esto va a inducir a una retracción del consumo o a una búsqueda de alternativas.  Fue muy gracioso echarle la culpa a la cebolla hace unos meses del problema, antes más al tomate.  A veces Brasil selecciona una víctima muy gráfica para justificar un problema que es mucho más grave.  Los portugueses siempre estarán detrás de todos los males, al final de todo.

Pero que no se queje la red francesa Casino de que cada vez menos personas se pasan por el Pão de Açucar.

Es hora de ser inteligentes, de ver los precios mejores, de ahorrar y de hacer de las grandes cadenas de distribución, empresas con una mayor inteligencia distributiva, no solo aplastando a los distribuidores, sino generando un mayor consumo a través de ofertas, disminución de costos y ajuste de márgenes que hagan recuperar la confianza en el futuro del país.

Segundo Villanueva, desde São Paulo

porSegundo Villanueva

Dilma y el futuro de Brasil

Probablemente Dilma será el presidente, o la presidenta con menos recursos políticos para ser política, tanto con la sociedad, como con los medios de comunicación, como con los que en general no piensan como ella.  La vida está hecha de símbolos, y las fotografías y los gestos son más poderosos que las acciones en muchas ocasiones.

Pinta mal para Brasil, sin embargo, en breve, probablemente, una vez que la conciencia de la crisis, después de 6 meses, ya es evidente y reconocida, dentro y fuera, puede que la inflación empiece a estabilizarse y algunos índices económicos favorezcan al gobierno actual.   Lo cual repercutirá en una vuelta de apoyo social e internacional, pero que no se sabe si será suficiente para que traspase el umbral de la legislatura.

Mientras tanto, Brasil, continuará sufriendo.

Segundo Villanueva, desde São Paulo

porespanaaqui

Mejor dinero que alimentos…

Esta noticia que acabo de leer me parece reveladora.  En el Norte de Kenia, donde el clima y las condiciones son extremamente duras, se están desarrollado programas para ayudar a las familias con dificultades basadas en remuneración, y no en alimentos, que es la constante de casi todas las provisiones internacionales.  El resultado, revelador, están empezando a montar sus propios negocios y recuperar el terreno perdido debido a la situación tan desfavorable en la que viven…

Noticia

Un ejemplo para algunos políticos de Brasil…

Desde São Paulo, Segundo Villanueva…

porSegundo Villanueva

Bipolarización

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Ganó la bipolarización nacional. Los estados desarrollados “contra” los subdesarrollados. En Brasil, todo acaba acabando en fútbol.

En São Paulo, poca fue la alegría que surcó su noche: silencio roto por algunos gritos desmadrados, insultos de ventana a ventana.

Se vota por emoción, por miedo, por rabia, casi siempre por odio y hasta por un plato de alubias. La democracia no es inteligente.

Y en España, más chorizos imposible. Dan ganas de tirarse al monte.

Segundo Villanueva, São Paulo, 27 de octubre