porSegundo Villanueva

Las sucurís, los patos, los peces, Kalheb, su hermano y el hombre de barba blanca…

El hombre de barba blanca cuyo nombre desconozco afirmó que la alcaldía de Barra Bonita había arrojado al río Tietê 200 sucurís para comerse los patos que a su vez se comían los peces.

La niña que jugaba a la orilla del río se quedó algo asustada y le preguntó al hombre de barba blanca dónde estaban las sucurís.  El hombre de barba blanca le respondió que no se podían ver, que permanecen todo el rato con la boca abierta y para cuando uno se quiere dar cuenta, ya tiene el pie dentro.

Kalheb me dijo que era de Santa Catarina pero que iba a cualquier sitio y ahora estaba en Barra Bonita viviendo en un malecón hasta que la alcaldía vino y le tiró todo a tomar por el saco.

Sostiene una petaca de pinga y chapurrea un poco de español, me pregunta si soy fotógrafo y me pide que le saque una con su hermano y el hombre de barba blanca que al principio afirmó que era su padre, pero luego supe que toda su familia era de Campinas, esto me dejó un poco escéptico en relación a las sucurís porque no encajaba que se comieran todos los patos si por lógica en el río tiene que haber más peces que patos, pero así lo afirmó mientras todos le miraban, a lo mejor quería llamar la atención de la niña que se quedaba todo el rato mirando la superficie del agua en busca de una boca dispuesta a tragarse hasta un perro entero según el hombre de barba blanca.

Kalheb, el hombre de barba blanca y su hermano que no hablaba ni media palabra no irán a la toma de posesión del Presidente de Brasil, pero en el Rio Tietê fabricaron una mentira llena de monstruos que desalojaban a otros monstruos porque estaban acabando con los peces y el pobre río se estaba quedando sin comida.

 

 

porSegundo Villanueva

El Valle de los Caídos, la concordia y Cataluña

La concordia de Adolfo Suárez se perdió en la memoria de pez de la postransición y este gesto, la vida son gestos además de intenciones, le homenajea.  Su última foto pública, con el rey emérito de espaldas y la cabeza mirando al suelo, ¿presagio ?

De todos es sabido que en Cataluña vive el fantasma de Franco como fake-new y su historia pergueñada en los medios de comunicación, colegios y principalmente bares resulta el más fino argumento, capaz de suscitar su vehemente pero raro gobierno.

En política lingüística, el dictador, el caudillo, Franco, cada cual según, habita, es inevitable su obra.  Franco configurando presentes.

Europa se nacionaliza porque Italia no está clara, al igual que Francia, tampoco Alemania, de todos es sabido España, como decía Mitterrand, “los nacionalismos, la guerra”.

Ojalá que el Valle de los Caídos se convierta en un lugar de peregrinación para todos, un extracto bilateral de memoria histórica donde finalmente los españoles puedan ofrecer su ofrenda al descanso y a la conformidad de Suárez.

 

porSegundo Villanueva

La persiana de la mañana, ETA y el pecado de su palabra

Cuando subía la persiana en invierno al romper la mañana enmudecida por la pereza, allí estaba otra vez la pared de ladrillo herida por una amenaza de brocha gorda representando a veces una diana y un nombre en el medio, otras un grito de guerra con las mismas letras de siempre, esas letras inocuas y sin culpa pero enfermas, que acarreaban sangre, maldad, inseguridad, dolor y amenaza.  Tristeza.  La palabra y su ideología.  Otras con la serpiente reptando por su hiriente machado…

La pared de ladrillo agraviada formaba parte de nuestro territorio y supongo que consecuentemente de la historia navarra reciente.

Después venía ir a por el pan, la escuela de la mañana, comer, la escuela de la tarde, los juegos hasta el atardecer, la cena, el beso paternal nocturno, algunos tebeos de waltdisney en la cálida cama antes dormir, y así hasta el día siguiente sin pensar mucho más que en lo que ocurría, era el momento de vivir lo que había justo en ese momento.  Un niño.

Una noche en la universidad escuché un eco profundo y anormal rebotando entre los edificios, la metralla incrustada en los áticos de los bloques colindantes a la Ciudadela de Pamplona, qué ensañamiento.

A Bonifacio Martín lo conocí brevemente por asuntos diplomáticos a finales de los 90,  y en 2003 se cumplió la profecía de la pared de ladrillo al levantar la persiana por la mañana antes del pan, cuando la escuela, la comida, los juegos al atardecer etc.

Después de 40 años de plomo y casi 10 de paz prevalecen dos sentimientos, el de los 900 muertos con su luto y el de la pena capital por la palabra enferma de bandera y periódico.

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porSegundo Villanueva

Mayo del 68, la mujer y su madre

Dos cosas de Mitterrand a Daniel Cohn-Bendit en mayo del 68.  Lo llamó vabagundo y le acusó de cargarse la familia.

Hasta mediados del XX, cuando no había privacidad y los padres e hijos se apelotonaban en un solo cuarto para comer, hablar, dormir, higienizarse y reproducirse, la mujer gestionaba los espacios, la educación de la prole y la capacidad de generar riqueza de su marido.

No podía ser elegida para cargos públicos, pero su aval era imprescindible para que se tornase candidato.  Un mal marido, un descarte.  Uno de los motivos principales de divorcio en la Francia de la época, mayoritariamente suscitado por las mujeres, además del alcoholismo y la violencia era la incapacidad del hombre en generar recursos.

Su vida, postergado ante las inclemencias del trabajo, vivir como ímpetu de supervivencia, qué difícil, transcurría a través de un infierno físico y moral.  La mujer, en su inevitable posición lo recepcionaba al final del día, antes, ordenaba la cría, gestionaba los recursos, delimitaba los espacios, sin noticias de su compañero en el ámbito privado.

Las personas se casaban las menos por conveniencia, las más por necesidad, en el 68 vino el amor, al principio camuflado por los cuerpos y la libertad suscitada por el hartazgo de la conveniencia y la necesidad, subsistió el cuerpo, a veces el amor, menos la conveniencia, poca la necesidad, de cualquier manera, los diáfanos papeles del hombre y la mujer se proscribieron, Mitterrand, socialista, lo anticipaba con una clarividencia anómala, sabía que lo que estaba entrando en crisis era la familia porque se le estaba empezando a caer su gran pilar que no era otro que el de la madre.

Felices, madres, gracísimas.

 

 

 

porSegundo Villanueva

El machismo y la cárcel

No creo en el machismo como una perversión histórica y mundial contra la mujer.  Las confabulaciones duran un tiempo, pertenecen a los hombres políticos, no al género humano, algunos años, las cosas cambian después.

De hecho, en qué consiste el machismo.

Por una mala definición de machismo, generalizada y básica, hoy no se puede mirar, no se pueden hacer películas, tampoco cortejar, ni escribir poemas, ni discutir, hoy uno corre el riesgo de condenarse, es necesario tener cuidado.

Por una enfermedad de la definición, la sociedad, o una parte que grita, me hace sentir culpable y yo tengo la seguridad de que no están en lo cierto.

Cuando alguien me hace sentir culpable, lo odio, es una reacción instintiva contra la cárcel.

Proliferan caras agrias, de mal con la vida, ciertamente violentas.  Nunca vi tanta intolerancia en las redes sociales, qué difícil es hablar.

Todo es construcción social, el fútbol, la ropa, la comida, los roles, el lenguaje, la biblia, la distribución de la casa, la literatura infantil, dónde está el ingeniero supremo, no será el mundo hecho a sí mismo a lo largo del tiempo…

La dimensión del hombre.

Supongo que hace, 200, 300, 400, 2000 años las cosas eran como podían, hace tiempo que rehusé juzgar lo que no vivo.

No veo víctimas sistémicas, abomino de las victimistas, sean judíos, negros, inmigrantes, blancos en negro, bolivianos, busquemos los desvalidos, los oprimidos, las víctimas verdaderas, veamos la casuística del desorden, pongamos concierto.

No acusemos.

¿Es la hora de que el hombre se rebele, estuvo alguna vez en contra de la mujer, en qué fecha la condenó, quién está por detrás de todo esto, dónde se fabrican estas ideas asustadoras?

 

porSegundo Villanueva

Carta a Doria desde el infierno de Pinheiros

(esta carta fue escrita el 26 de febrero de 2017, la reproduzco porque desde entonces no obtuve respuesta, como esperaba, nada cambió, al contrario, empeoró bastante.  Este es el enlace original)

Estimado Doria, qué tal,

Le escribo primero esperando que esté bien. Le deseo todo lo mejor del mundo en estos cuatro años de sufrimiento que le esperan, no es fácil gobernar una ciudad de tantos millones de personas todos pensando diferente, pero usted es un buen gestor, seguro que sabrá qué es una paga extra, qué vale la seguridad social de un trabajador o sus vacaciones y esas cosas, es de los míos, le digo que no me gusta que nadie administre nada público, es decir, el dinero de los otros, sin haber antes dado por lo menos un empleo en su vida con el suyo, esto lo debe de tener muy claro, usted es un gran emprendedor.

Sin embargo, le tengo que decir que a las primeras de cambio y creo que como yo ya hay muchos que piensan lo mismo, ya la tenemos liada. Hace un par de años pasó por delante de mi escuela y se sacó una foto sonriente, como todos los políticos, le prometieron que votarían en usted, yo no puedo, continúo extranjero, aunque pagador de impuestos en Brasil, me dijeron que me quitarían de español y decidí quedarme como estoy. Usted me encandiló porque encarnaba y encarna la gestión pura y principalmente también el sentido común, lejos de los gestores teóricos encerrados en su torre de marfil que le precedieron recientemente. Usted vive cerca de Pinheiros, puedo ver su casa, sin embargo, durante los tres carnavales que se acaba de inventar yo no puedo salir de la mía y usted sí.

Como el carnaval es democrático, a mí me gustaría que el próximo año transportase la experiencia de los blocos de carnaval a las calles de los Jardins, usted vive cerca de Eduardo Suplicy, de tal manera que ambos colores e instancias gubernamentales podrían saborear la experiencia increíble que los habitantes de Pinheiros están teniendo en estos tres finales de semana, literalmente, señor alcalde, infernales, pero también muy alegres para muchísimas personas, curiosamente, casi todas ellas de fuera de Pinheiros, sería una experiencia bien republicana y saludable.

No le voy a contar que tuve que cerrar la escuela de español porque mis funcionarios tenían miedo de llegar y no lo tenían tan claro cómo harían para volver, y en el restaurante al igual que los restaurantes que usted sabe que existen en la calle de los Pinheiros, desgraciadamente, las personas no conseguían subir la rampa de entrada, bloqueada de personas bebiendo cerveza Skol compradas por los ambulantes en el Pão de Açucar, le tengo que decir, totalmente dentro de las normas de accesibilidad, la rampa, como mostramos a los emisarios que usted envió la semana pasada para ver si personas con deficiencia podían hacer uso de las instalaciones, curiosamente, en estas fechas donde ni las normales consiguen entrar.

A mí me parece que el próximo año en Jardins, donde usted y Eduardo Suplicy viven, sería una buena idea que los blocos de carnaval desfilasen para que los tuviera bien cerca a ver qué le parecen, creo que tendríamos tantos o más garís para limpiar las calles al día siguiente y también tanta o más policía, pues yo los veo todos los domingos por la mañana mientras voy a misa hablando con sus vecinos, tomando café, en esas mañanas tranquilas donde uno es capaz de escuchar las maritacas y hasta algún murmullo viniendo de dentro de las magníficas casas que componen el maravilloso barrio de Jardins.

De la misma manera que usted respondió a los grafiteiros con grafitear su casa, con toda la razón del mundo, ojo por ojo diente por diente, a ver si irían a gustar, a mí me parece que debería tener el mismo criterio y llevarse al pueblo el próximo año bien cerca de su casa, llamar a Eduardo y a disfrutar, eso sí, sin poder salir, llegando a sus propias conclusiones para hacerlo todavía mejor el año posterior observando al alegre pueblo, dueño de la calle, siempre de la mía y nunca de la suya.

Con admiración, espero mucho de usted, le pido disculpas por escribirle la carta en español pero me encuentro más suelto, si tiene dificultad la podemos discutir personalmente, también mis máximos respetos por Eduardo Suplicy, coincido con él en misa y me parece cercano, estoy expectante, y siempre con educación, desde el infierno de Pinheiros,