Categoria Directivos

porSegundo Villanueva

“El modo masculino de los ejecutivos. Los días contados”

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¿Existen diferentes maneras de administrar una empresa dependiendo del sexo del directivo?  ¿Una empresa es diferente si orientada por una mujer?  ¿Cuál es el papel de la mujer hoy en la empresa moderna del siglo XXI? Nos ha parecido interesante compilar este artículo del Diario de Navarra sobre cómo está cambiando el panorama empresarial en los últimos años.

(De Diario de Navarra)

Según un estudio realizado por Amedna sobre los puestos de responsabilidad en Navarra en 2010, el 31 por ciento de los cargos directivos de las empresas encuestadas están ocupados por mujeres, un porcentaje que continúa incrementándose año tras año y que va rompiendo poco a poco con el prejuicio de que lo de mandar “es cosa de hombres”: “Cada vez menos empresas creen firmemente que la dirección es un espacio reservado para el sector masculino”, explica.

Los avances son notorios si se analizan con una perspectiva temporal: “Hace 40 años las mujeres no teníamos derecho a nada, ni a abrir una cuenta bancaria, ni a disponer del dinero de la familia y si la esposa decidía irse de casa, el marido podía denunciarla y la policía iba en busca de la mujer para que volviera junto a su esposo”, recuerda.

Según Vidaurre, un hombre y una mujer con la misma preparación están igual de capacitados para afrontar un puesto de responsabilidad, aunque lo desempeñen con actitudes diferentes: “Un hombre y una mujer tienen una manera diferente de afrontar los problemas y tomar las decisiones; las mujeres somos más dialogantes y menos impositivas, lo que no quiere decir que seamos menos estrictas“, explica. Una actitud que en principio debe ser más propicia para el trato personal y para hacer equipo, por eso los departamentos de Recursos Humanos son un destino recurrente para las mujeres directivas.

Pero la presidenta de Amedna va más allá e insiste que la forma “femenina” de dirigir está, a día de hoy, más demandada que la masculina: “La mujer exige los mismos resultados pero de distinta manera, con más tacto y más mano izquierda. El estilo directivo masculino está cayendo en desuso y cada vez más empresas demandan direcciones que se asemejan más con la forma de ser de la mujer”, asegura. De hecho, según el estudio realizado por Amedna en Navarra, el número de directivas navarras ha ascendido en un 12 por ciento en el último año.

Para Vidaurre, lo ideal es contar con un equipo directivo que cuente con la doble visión del hombre y la mujer: mientras el hombre aporta cabeza fría, la mujer muestra mayor mano izquierda. “Lo ideal sería que en una empresa existieran estas dos perspectivas, ya que se complementan perfectamente“, explica la presidenta de Amedna.

 

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