No sé por qué hay personas que día tras día barren la acera de la calle al punto de la mañana. Normalmente está llena de hojas y tierra, casi con toda seguridad este acto no será efectivo en pocos minutos, un viento, un transeunte despistado, un árbol deshojándose de repente, el vaivén rutinario de la ciudad, no más, serán suficientes para dar al traste con todo el trabajo realizado.
¿Cuál es el sentido de barrer un pedazo de acera sabiendo de inmediato volverá a estar como antes? ¿Sentirse útil por un instante? ¿Mostrar buenhomía a una sociedad urbana desconfiada? ¿Ofrecer de alguna manera un poco de cariño a la ciudad que les permite coexistir día a día?

Pelo que eu entendi, não é tão ruim ficar andando na rua até o amanhecer. É mesmo poético.
Roberta, claro que no. Pero es como un mito de Sísifo breve, igual no dura ni un minuto…