Arquivo anual 2019

porSegundo Villanueva

Los grandes centros comerciales, el consumo y la necesidad de ver y ser vistos

Ir a un centro comercial supone ir a comprar a ver y a ser visto.

La sociabilidad en las grandes ciudades consiste muchas veces en ver personas, el estrés al que es sometido su habitante hace que necesariamente tenga que consumir, los centros comerciales ofrecen conforto, servicio y son un buen escaparate para satisfacer las necesidades públicas que los ciudadanos necesitan, que no van mucho más allá de lo meramente visual.

La oferta culinaria en São Paulo es vasta, tanto que uno de los reclamos más importantes de estos grandes conglomerados de tiendas es su plaza de alimentación, que mezcla el exotismo propio de las grandes franquicias con restaurantes más exclusivos a menudo replicando modelos de calle.

Un centro comercial supone, curiosamente, relajación, uno recibe servicios, los tiene que pagar, pero en principio con dinero es el dueño de la situación, esto, también produce placer, la semana invertida.

Volver a casa después de haber comprado algo, comido en un restaurante con el apelo buscado y paseado por sus corredores a modo de calle, de manera segura, exentos de ruido y limpios son un escenario típico para cualquier ciudadano de São Paulo, puede ofrecer un modelo criticable, en muchos sentidos, pero existen momentos en la vida de las personas que no da para profundizar demasiado por una cuestión de equilibrio mental.

porSegundo Villanueva

Brasil en 2019 y su momento

Acabo de eliminar lo que escribí en 2013, cuando se creó este manual de español para brasileños (este pequeño artículo corresponde a la actividad de expresión escrita de la unidad 4 del Vamos Inicial A1 de nuestro curso de español para brasileños), una recopilación de experiencias de un atónito extranjero llegando a la ciudad de São Paulo, había cosas que hoy ya no son, cómo cambia Brasil en tan poco tiempo.

Un ex presidente en la cárcel, la mitad de la población, más o menos, piensa que injustamente.   La mitad de la población, más o menos, justamente.  Y esta apreciación binaria es muy difícil de cambiar.   Lo más importante, saber lo bueno de su gestión si lo hay y lo malo si lo hay también, en el momento que uno tiene la rara capacidad de apreciar lo uno y lo otro se supone que ya dispone de la templanza para echarse un trago conversando.

En las redes sociales, el diálogo moderno, existe bastante falta de respeto.

Hay un presidente que las usa, pero es menos afín al discurso típico típico del XX, la mitad de la población piensa que no le gusta la política, la mitad de la población que la política hoy es diferente a como era antes, que de aquí en adelante serán los técnicos y no los políticos los que van a tener que rendir cuentas, quizá estamos ante el fin de una era, la del pactismo y comenzando una nueva consistente en políticas pragmáticas negociadas.

Esto está pasando ya en la gestión de las ciudades…

La población no ve televisión, principalmente los más jóvenes, los youtubers son los grandes apoyadores políticos, pero el insulto o la falta de respeto por parte de algunos es algo que lleva a comenzar a pensar en un código de conducta, el respeto online que ya empieza a aparecer por ahí.

Los extremismos tienen muchas caras, parece que opinar hoy no es un derecho y hay que pensar lo que los lobbys dicen que hay que pensar, se pone en duda de si es la mayoría el que piensa así, si uno se sale de la regla, moderada y pacíficamente… Son los -ismos del momento, aunque empiezan a ser contestados, de manera tímida todavía (estamos en 2019).

Brasil continúa rico, es lo que uno percibe, quitando algunas regiones desfavorecidas del nordeste, cultiva muy fácil, su climatología le proporciona la agricultura más expansiva y variada del mundo, que con tecnología puede convertirlo en el granero el mundo.

Hablaremos en otro momento sin embargo del gran problema estructural del país, que es la violencia, los medios de comunicación brasileños cada día con menos prestigio, probablemente los grandes periódicos y las televisiones durante muchos años han sido conniventes con los políticos del país y consecuentemente se les acusa de no haber conseguido ser más responsables, tampoco de atajar los escándalos.

También de la movilidad y su problemática…

porespanaaqui

Instagram, su sentimiento y la mentira

Mi hijo me dijo el otro día que no hay sentimiento sin Instagram, y que Instagram hace tiempo que nos quitó el sentimiento.

– Algo difícil de entender, no sé a qué te refieres.

Le pregunté qué quería decir y con toda su mordacidad, una vez confesó que para sufrir menos era necesario tratar a las personas como números, me puso algunos ejemplos.

Cito el más próximo, el de Notre Dame y los mensajes apenados de algunos compañeros suyos que se estaban riendo al tiempo que los enviaban.

– La pena no existe, existe su publicación…

– Nosotros somos fakes para el mundo.  – le inquirí

– Sí, somos mentira pura (le gusta imitar al presidente de Costa Rica cuando al tragarse una avispa entera mientras discursaba y viendo la cara de estupor, o de no poder aguantarse la risa de los periodistas, reconoció el bocado afirmando que era proteína pura).

– Haciendo una analogía con el poeta cuando le respondió a la amada al preguntarle qué era poesía, poesía eres tú, podríamos afirmar entonces que en relación a la mentira, mentira somos todos…

– Exacto…

 

porespanaaqui

Semana Santa, resurrección

Cuesta darle la vuelta a la Semana Santa y ponerle un lugar en el mundo, algo falla cuando las sombras de la caverna perdieron ya su eco y el protocolo festivo nivela todas las datas además de su cariz, lo mismo da arre que so.

La conmemoración paulistana de la Semana Santa es ingrata, incapaz de retribuir la historia, el hombre postorgánico revitalizado por  el ocio periódico con la complicidad de los medios de comunicación busca inexorablemente el restaurante y su playa, que son los que pagan para que salgan las cosas.

Pero hoy la procesión no discurrirá por delante de casa, quizá la mitad de los del año pasado no estén ya (en cuanto escribo esto, una música de lánguida luz amarilla resurge en la Francisco Leitão, es la procesión que se resiste a no pasar, parece que hasta un poquito mayor que el anterior).

Pregunté a seres queridos qué puede aportarnos la iglesia pasionista de Pinheiros mayoritariamente de ancianos cantando vagarosamente las mismas canciones de cuando éramos pequeños, un lugar de paz respondieron, donde no es necesario presentar ninguna credencial de identificación, no te catalogan por gay, negro, hetero, extranjero, rico, blanco, pobre, mujer, adolescente, drogadicto, hombre, empresario, deprimido, alcohólico, profesor, anciano, futbolista, librero, prostituta y así tantas definiciones derivadas en performances y que al final no hacen sino rehuir la asociación del hombre como ser.

Quién iba a decir que en la iglesia hoy iban a caber tantos tan diferentes, imposible en ningún otro.

Este es el tiempo para desaparecer, entrar en letargo, precintar el espacio sensorial para reactivarlo al tercer día, morir para reaccionar, aplastar las trabas para sembrar delicadas plantas con vistas en agosto, mirar para atrás y evaporarse para incendiarse nuevamente, de otra manera…

porespanaaqui

La zafiedad del carnaval y su gracia

Los desparramados blocos de carnaval nada tienen que ver con los intempestivos de antes que se generaban de la nada y recuperaban a los habitantes de los barrios ofreciendo espectáculo y hasta un cierto buen gusto en su pura zafiedad, recuerdo la parejita de viejitos que debían besarse en público a modo de peaje y la calle coreaba el famoso que se besen, que se besen, año tras año, hasta que un día el viejito se murió y eso se acabó, como se acabó la inclusión y llegaron los patrocinios y el negocio expulsó a la espontaneidad y la zafiedad perdió su gracia en forma de basura y pis, y los comercios tuvieron que sellar sus ventanas y puertas, levantar muros de madera en los angostos corredores de acceso para evitar riesgos y los habitantes de los barrios ya no se besaron más, sino que empezaron a desear que la lluvia se los llevara a todos y so se acabara cuanto antes mejor.